Todo sobre "dermatitis de contacto"

La dermatitis de contacto y el trabajo

La dermatitis de contacto y el trabajo

Podemos comenzar diciendo que en nuestra vida cotidiana y aún más en el trabajo, existen unos factores de riesgos evidentes para contraer una dermatitis de contacto. Ya en sí, la luz solar puede ser un desencadenante de este mal, debido a que algunos alérgenos, al ser fotosensibilizante, suelen causar reacciones en la piel cuando la exponemos al sol. Este podría ser el caso cuando nos aplicamos una serie de productos tradicionales de belleza y aseo que solemos utilizar diariamente en nuestro hogar, como por ejemplo ciertos jabones, perfumes, lociones, protectores solares, detergentes y ciertos aceites. También pueden provocarnos esa reacción algunas hortalizas y frutas frescas (higos, apio, limas, etc.). También, cuando estamos llevando un tratamiento con medicamentos que contengan doxicilina o tetraciclina, los factores de riesgos aumentan considerablemente. Sin ir más lejos, sin darnos cuenta, la utilización muy continuada de lentes de contacto o el uso diario de un reloj que contenga niquel, pueden acarrearnos la aparición de una dermatitis de contacto. En el caso del trabajo, existen unas profesiones que, por sus características propias, pueden ser propensas a esta anomalía orgánica. Por ejemplo, los soldadores, los sopladores de vidrio, los cocineros, los trabajadores de la construcción, los agricultores, etc. Incluso, en el caso de las mujeres, simplemente por su condición de mujer, suelen tener doble propensión a sufrir una dermatitis de contacto, ya que con cierta frecuencia suelen pasarse un tiempo en ambientes como peluquerías, enfermerías, contacto con productos químicos, etc. lo que favorece la aparición de esta anomalía de...