Todo sobre "vitamina C"

Algunos consejos prácticos para detener el acné y evitar las cicatrices

Todos sabemos que el acné, al margen de la edad que tengamos, generalmente suele resultar bastante frustrante, condicionándonos en muchos aspectos de nuestra vida cotidiana y creándonos ciertos complejos a veces nos repliegan en nuestras relaciones con los demás, sobre todo si esas agresiones a nuestra piel nos dejan marcas y cicatrices. Por todo ello, desde que comencemos a percibir el acné debemos comenzar cuanto antes con un tratamiento adecuado y no esperar a que resulten irremediables los efectos secundarios que podrá ocasionarnos más tarde. En la actualidad, existen medicamentos con los que se consiguen muy buenos resultados. Estos medicamentos contienen peróxido de benzoilo, ideal para curar el acné, reducir la inflamación y además prevenir brotes que puedan surgir en el futuro. La alimentación es un punto importante para la reducción y la prevención del acné. Debemos comer alimentos que sean ricos en vitamina C y en zinc. Por otro lado, también debemos evitar o al menos minimizar el consumo de cafeína, ya que contribuye a deshidratar la piel y por lo tanto la hará más propensa a los granos. Además, por el hecho de ser un estimulante, estimula también los andrógenos que son los encargados de producir el sebo. Se deberá consumir mucha agua, ya que ésta resulta un excelente hidratante para la piel, además de contrarrestar los niveles de andrógenos en nuestro cuerpo y por ello evitar en lo posible la aparición de granos. Un buen consejo a tener en cuenta es recordar siempre quitarse el maquillaje...

El acné rosácea

La rosácea es una enfermedad crónica de causa desconocida que afecta a la piel de la cara, normalmente en la nariz, mejillas, frente y barbilla. Esta enfermedad afecta a las personas adultas, por lo que no se debe confundir con el acné juvenil. Empieza con un enrojecimiento de las zonas de la cara antes nombradas para luego ir saliendo granos y espinillas rojas y verdes. También se empiezan a marcar visiblemente pequeñas venas en las zonas afectadas. La piel toma un aspecto aspecto grasiento, enrojecido y rugoso. Existen tratamientos y cuidados que podrán reducir esta enfermedad hasta que nos sea prácticamente invisible a nuestros ojos, pero actualmente, el acné rosacea es una enfermedad sin cura y puede deformar permanente el rostro si no recibimos ningún tratamiento o no nos cuidamos demasiado la piel. Con cremas de uso local, con Vitaminas A (cicatrizantes y regenerativas), y Vitamina C (desinflamante), podremos ayudar a frenar el acné rosácea. Recomendamos comer verduras, cereales, hortalizas y frutas y evitar el alcohol, el café, la carne y las grasas saturadas. Lo más indicado es acudir a un especialista (dermatólogo) para consultarle y que nos de algún tratamiento personalizado sobre nuestro...