Uno de los problemas más comunes de la piel que provocan el acné y las espinillas, además de otras patologías y manifestaciones anti-estéticas es la denominada piel grasa. Algunas personas presentan una acumulación excesiva de sebo (grasa) en la piel en ciertas zonas del cuerpo, debido a factores como la alimentación, sudoración, obesidad, higiene deficiente, cambios hormonales y metabólicos, estrés, enfermedades dermatológicas, etc.; e incluso simplemente por el tipo de piel, que nos hacen más o menos propensos a padecer piel grasa.
Además de resultar una apariencia poco estética, pueden ser perjudiciales para la salud, provocando en algunos casos seborrea, acné, espinillas, granos, barros, comedones, infecciones cutáneas, foliculitis, alopecia, secuelas y cicatrices, y otros problemas de la piel que si no se ponen en tratamiento a tiempo pueden agravarse y resultar dolorosos, antiestéticos, duraderos, e incluso irreversibles.



